Veganismo y lactancia: ¿son compatibles?

Veganismo y lactancia no son incompatibles. Si se hace caso a los estudios publicados, las dietas veganas son saludables, nutricionalmente adecuadas y pueden proporcionar beneficios para la prevención y el tratamiento de varias enfermedades crónicas. Pero siempre y cuando estén bien planificadas. Y esa planificación es mucho más importante durante la lactancia.

Veganismo y lactancia: ¿son compatibles?
Las madres deben incluir en su dieta vitaminas B12 y D, calcio, hierro y proteínas

Veganismo y lactancia no son incompatibles. Si se hace caso a los estudios publicados, las dietas veganas son saludables, nutricionalmente adecuadas y pueden proporcionar beneficios para la prevención y el tratamiento de varias enfermedades crónicas. Pero siempre y cuando estén bien planificadas. Y esa planificación es mucho más importante durante la lactancia.

Hay que recordar que en una dieta vegana no se incluyen alimentos como la carne, pescado, huevos o lácteos. Eso puede provocar un déficit de nutrientes escenciales para el desarrollo del bebé, como puede ser la vitamina B12.

 

Veganismo y lactancia: ¿cómo se consigue una dieta equilibrada?


Veganismo y lactancia

Por tanto, las madres veganas que estén dando el pecho deben asegurarse de incluir en su dieta vitaminas B12 y D, calcio, hierro y proteínas. En total, tienen que ingerir unas 2.000 calorías al día (200 más que durante el embarazo y 500 más que de costumbre).

Para que veganismo y lactancia sean compatibles, deben poner especial cuidado en las siguientes vitaminas y minerales:

  • Calcio: Las madres lactantes tienen que asegurarse de que consumen al menos 1.000 mg de calcio al día. Hay fuentes no animales, como el tofu, el bok choy (una variedad de col china), la melaza, la col rizada, las espinacas, el brócoli (todas las verduras de hoja verde en general), las hojas de nabo, las almendras o las nueces de Brasil. También pueden conseguir aportes de calcio en los zumos enriquecidos, los productos de soja enriquecidos o los suplementos.
  • Vitamina B12: El déficit de esta vitamina es una de las causas de no consumir proteínas animales. Hay fuentes alternativas, como la levadura o la soja fermentada, pero lo mejor es acudir al médico para que diagnostique si se tiene suficiente vitamina B12. De no ser así, suelen recetar suplementos para la madre y/o el bebé. Los principales síntomas de que un bebé tiene deficiencia de esta vitamina son: atrofia muscular, letargo, vómitos y pérdida de apetito. Un déficit severo podría llegar a ocasionar daños cerebrales en el pequeño.
  • Vitamina D: Es muy importante tanto para que el intestino absorba el calcio y el fósforo como para la formación de los huesos. Un déficit de esta vitamina puede desembocar en raquitismo. El médico determinará si es necesario que el bebé tome un suplemento.
  • Proteínas: Durante los 6 primeros meses, la ingesta para las madres lactantes debe ser de 65 gramos por día. Pueden conseguirse en la soja, los frutos secos, los pseudocereales (quinoa, trigo sarraceno, amaranto y teff) y las legumbres. Si se está dando el pecho y no se consumen ni huevos no queso, se recomienda comer legumbres todos los días.
  • Hierro: Si la mamá sigue una dieta equilibrada, el hierro que pasa a su bebé mediante la leche debería ser suficiente para el niño durante los 6 primeros meses. Después de esa edad, le corresponde al pediatra decidir si necesita un suplemento. Las lentejas, los garbanzos, la soja o los cereales son excelentes fuentes de hierro.

 

Veganismo y lactancia: posibles consecuencias


Como ves, veganismo y lactancia son perfectamente compatibles si se tiene el conocimiento adecuado. De lo contrario, podrían darse casos y, de hecho, se han dado, de bebés con anemia megaloblástica con afectación grave del desarrollo físico y neurológico (incluida la atrofia cerebral) o de hipotiroidismo neonatal en lactantes con madres veganas.

También es importante señalar que la leche de madres veganas (y por tanto, también los bebés), tienen niveles más bajos de ácido docosahexaenoico (DHA) y más altos de Linoléico y α-Linolénico. Del mismo modo, tiene una mayor concentración de selenio, una concentración algo menor de taurina en plasma y niveles más bajos de contaminantes organoclorados.

 

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