Tratamiento de la bulimia, cómo salir del agujero

El tratamiento de la bulimia nerviosa existe, y es eficaz siempre y cuando cuente con distintos factores. El método más frecuente para combatir esta enfermedad es la combinación de fármacos antidepresivos con la terapia cognitivo-conductual.

Tratamiento de la bulimia, cómo salir del agujero
Luchar contra la bulimia nerviosa es posible

¿Existe un tratamiento de la bulimia? Existe y la recuperación de un trastorno de la conducta alimentaria como la bulimia nerviosa es posible. Sin embargo, hay que entender algunas cosas: es una carrera de fondo en la que el trabajo constante será la clave del éxito.

Según la Asociación contra la Anorexia y la Bulimia, la bulimia nerviosa es un trastorno de la conducta alimentaria que se caracteriza por episodios de atracones (ingesta voraz e incontrolada), en los que se ingiere una gran cantidad de comida en poco espacio de tiempo. Después del atracón viene el “castigo” mediante vómitos, ayunos o aumento de la actividad física.

Una persona que sufre bulimia nerviosa muestra una gran preocupación por el peso. Y lo peor es que la enfermedad suele pasar desapercibida, ya que una la persona que la padece puede presentar peso normal, peso bajo o sobrepeso.

Normalmente, afecta principalmente a las chicas adolescentes, y viene acompañado por sentimientos de vergüenza y culpa, por lo que las personas que la sufren suelen darse los atracones en secreto.

 

Tratamiento de la bulimia


Tratamiento de la bulimia

Una de las medidas clave para tratar correctamente un trastorno alimentario es la terapia psicológica. ¿Qué siente la persona que padece un trastorno de la conducta alimentaria? ¿Qué le preocupa? ¿Qué le pone triste? ¿Qué sentimientos relaciona con la comida? ¿Cómo puede mejorar su autoestima?

Todas estas preguntas tienen que ser tratadas en terapia. Cuando el paciente consiga equilibrar el resto de sentimientos u obsesiones que tiene de manera consciente o inconsciente en su mente, será mucho más fácil modificar los trastornos alimentarios.

La terapia cognitivo-conductual no sólo ayuda a mejorar los atracones y las purgas sino que también modifica otros síntomas de psicopatologías asociadas como depresión, baja autoestima, deterioro en el funcionamiento social y conductas típicas de trastornos de la personalidad.

Es importante el apoyo de un profesional que haga entender a quien sufre de bulimia que en el tratamiento de la bulimia él es el protagonista de su propio bienestar.

 

Algunos consejos que pueden ayudar en el tratamiento de la bulimia


  • Autoconcienciarse del problema: Muchas personas que sufren un trastorno de la conducta alimentaria no creen que tengan un problema o consideran que su problema es normal y que a todo el mundo le pasa. No es así.
  • Hacer un registro semanal de comidas: Todos los días deberás anotar lo que comes y las cantidades. Si se presenta un atracón debes intentar identificar las causas: ¿Cómo te sentías en ese momento? ¿Cuál fue el desencadenante?
  • Prescribir un patrón de alimentación regular: Esto no significa una establecer dieta, sino planificar un menú semanal que cumpla todas las necesidades alimentarias. Este patrón de alimentación debe incluir que haya que preparar los alimentos para que no puedan ser tomados directamente sin cocinarlos.
  • Tener una amplia información: Información sobre el efecto que el vómito autoinducido, los diuréticos y los laxantes pueden provocar en el cuerpo del paciente.

 

En muchos casos, el tratamiento psicológico suele acompañarse de la toma de antidepresivos, principalmente en los casos más extremos. Los antidepresivos son eficaces para reducir la frecuencia de los atracones y los vómitos, esta reducción se acompaña por una mejoraría de otros síntomas asociados, como la ansiedad y la depresión, según indica el artículo publicado por el Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos sobre el tratamiento de la bulimia nerviosa.

 

Compartir tu experiencia como parte del tratamiento de la bulimia


En el tratamiento de la bulimia nerviosa, así como en otros trastornos de la conducta alimentaria, es importante compartir tu experiencia con amigos y familiares. La vergüenza y la culpa suelen ser factores claves que reducirás cuando puedas hablar de tu problema y de cómo estás tomando medidas para solucionarlo.

 

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