Señales que indican un trabajo de parto prematuro

El trabajo de parto prematuro se produce entre las semanas 20 y 37 de embarazo. Puede provocar un parto prematuro, por lo que hay que estar atento a los síntomas.

Señales que indican un trabajo de parto prematuro
¿Notas contracciones, presión en la pelvis o calambres abdominales?

Si estás entre la semana 20 y 37 de embarazo y notas contracciones, puede que estés entrando en trabajo de parto prematuro. De ser así, tienes que acudir de inmediato al hospital para que los médicos hagan una evaluación de la situación, ya que podrías tener un bebé que nazca antes de tiempo.

No obstante, para que tengas más información sobre el trabajo de parto prematuro, en este artículo te hablaremos de las causas, de los síntomas y de las posibles consecuencias.

 

Signos del trabajo de parto prematuro


Signos del trabajo de parto prematuro

Si tienes alguno de los siguientes síntomas, puede que estés entrando en trabajo de parto prematuro:

  • Contracciones cada 10 minutos o menos, con una duración de entre 20 segundos y 2 minutos. También debes acudir a urgencias si tienes más de 24 contracciones al día, estas duran unos 40 segundos y no desaparecen aunque cambies de postura o descanses.
  • Expulsión del tapón mucoso.
  • Sangrado vaginal leve.
  • Flujo vaginal con un aspecto diferente al habitual o con un poco de sangre.
  • Dolor sordo y constante en la parte baja de la espalda.
  • Calambres abdominales o parecidos a los ocasionados por la menstruación.
  • Sensación de presión en la cadera, la parte interna de los muslos y la pelvis.
  • Escalofríos y fiebre.

 

Causas del trabajo de parto prematuro


Causas del trabajo de parto prematuro

¿Por qué se produce el trabajo de parto prematuro? Los motivos pueden ser varios, pero también pueden producirse en mujeres embarazadas que a priori no tienen ningún factor de riesgo conocido.

Si hubiera que buscar una causa que pueda dar lugar al trabajo de parto prematuro, las más comunes son las siguientes:

  • Embarazos múltiples.
  • Algún problema en la placenta, el cuello uterino o el útero.
  • Consumo de drogas.
  • Tabaquismo.
  • Sufrir alguna infección en la zona genital o en la boca.
  • Tener alguna enfermedad crónica, como diabetes o hipertensión.
  • Pasar por algún momento traumático o estresante.
  • Haber sufrido sangrado vaginal durante el embarazo.
  • Exceso de líquido amniótico.
  • Algún defecto congénito en el feto.
  • Haber quedado embarazada antes de que hayan transcurrido seis meses desde el último parto.

 

Consecuencias del trabajo de parto prematuro


Como decíamos al principio, si crees que estás entrando en trabajo de parto prematuro tienes que acudir al hospital inmediatamente, pues puede provocar un parto prematuro, con todas las consecuencias que ello conlleva: bajo peso del bebé al nacer, dificultad para respirar, propensión a sufrir una infección, problemas de visión, problemas cardiovasculares, dificultades digestivas u órganos que aún no se han acabado de desarrollar, entre otros.

 

¿Se puede prevenir el trabajo de parto prematuro?


En ocasiones tener un bebé prematuro no se puede prevenir, pero se sabe que determinadas precauciones pueden reducir las posibilidades de que eso ocurra. Por eso es aconsejable que sigas una serie de recomendaciones:

  • Acude a todas las consultas prenatales. En ellas, además de controlar que el embarazo marcha bien, puedes avisar al médico si hay algo que te preocupe.
  • Come de forma equilibrada y saludable. Se sabe que las grasas poliinsaturadas (presentes en frutos secos o pescado) reducen el riesgo de parto prematuro.
  • Evita el tabaco y las drogas ilegales.

 

Además, el médico puede considerar oportuno tomar medidas adicionales para reducir el riesgo de parto prematuro. Hay medicamentos preventivos, como la progesterona.

Si a pesar de todas las precauciones entras en trabajo de parto prematuro, los médicos tratarán de frenar el proceso por medio de fármacos. Cuando hay riesgo de parto prematuro, lo importante es garantizar la maduración pulmonar del bebé, algo que se hace mediante corticoides. Al administrar tocolíticos, se busca ganar tiempo para que los corticoides puedan actuar.

Dependiendo de la evolución, podrás volver a casa o tendrás que quedar ingresada para controlar el embarazo. En muchos casos es posible detener estos síntomas de parto prematuro y el parto finalmente se produce a término.

 

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