Síntomas de parto: señales de que vas a dar a luz

No se puede saber con exactitud el momento en el que se dará a luz, pero hay una serie de síntomas de parto que puedes conocer para estar prevenida.

Síntomas de parto: señales de que vas a dar a luz
Se dan varias situaciones durante el parto que será útil que conozcas

El cuerpo se prepara para dar a luz más o menos un mes antes de que el bebé nazca. Por ello, según pasa el tiempo y la fecha de parto se acerca, es posible sentir algunos síntomas nuevos, aparte de los propios síntomas de parto que llegarán cuando este sea inminente.

Seguramente tu ginecólogo te haya hablado sobre tu fecha probable de parto, por lo que conocer qué síntomas pueden darse alrededor de este momento te será de utilidad para tomar una decisión respecto al momento en el que debes acudir al hospital.

Pero además también te ayudará a conocer tu cuerpo, estar más tranquila e incluso hacer algo para aliviar el dolor que pueden generarte las contracciones.

 

¿Cuáles son los síntomas de parto?


Síntomas de parto

Hay algunos síntomas que son inminentes en cuanto a la llegada del parto, estos son la expulsión del tapón mucoso y la rotura de aguas. Tras estos síntomas de parto, lo más normal es que vengan las contracciones de parto.

 

Expulsión del tapón mucoso

El tapón mucoso es una secreción o mucosidad con aspecto gelatinoso que está teñido de sangre. Está colocado en el cuello del útero y sirve como barrera entre la vagina y la cavidad uterina.

La “caída” o pérdida del tapón mucoso es la primera muestra de que ha empezado la dilatación del cuello del útero. Ten en cuenta que no tiene por qué ser una señal de parto inequívoca, pues aunque normalmente el parto suele desencadenarse después de unas horas, tras haber perdido el tapón mucoso, también puede demorar incluso hasta varios días.

Algunos acontecimientos como las relaciones sexuales o un tacto vaginal pueden afectar en el tapón mucoso y originar un flujo sanguinolento, inclusive si el parto no va a iniciarse en los días que le siguen.

 

Romper aguas

Romper aguas no tiene que ir necesariamente ligado a tener contracciones. Se dice romper aguas, ya que se rompe el saco amniótico y este hecho se caracteriza por la salida a través de la vagina de un líquido templado.

Este líquido que se pierde por la vagina es el amnios, y es el líquido en el que el bebé se ha desarrollado durante todo el embarazo.

Podríamos decir que esta es uno de los síntomas de parto más claros. La mayor parte de las mujeres empiezan con las contracciones regulares antes de romper aguas, pero se dan casos en los que se rompe aguas antes de que las contracciones comiencen. Normalmente, esto ocurre cuando el parto se desata rápidamente.

Si no se dan las contracciones por sí mismas en horas posteriores a la ruptura de aguas, lo más probable es que tengan que llevar a cabo un parto inducido. Esto se debe a que el bebé puede correr más riesgo de infección al perder la protección que el saco amniótico le daba contra los gérmenes.

 

Contracciones

Las contracciones del parto tienen unas características específicas que son principalmente las siguientes:

  • Intensidad y dolor: Se dan picos de dolor que se alternan con pausas en las que este disminuye o se apaga, ya que el organismo produce encefalinas y endorfinas, dos sustancias que ayudan en la inhibición del dolor.
  • Tienen lugar de manera regular: En un principio se dan aproximadamente cada 20 minutos y después van apareciendo cada menos tiempo, es decir, cada cuarto de hora, 10 minutos y 5 minutos. Deberás acudir al hospital cuando sean muy frecuentes y con un breve espacio de tiempo entre una y otra.

 

Otro síntoma común de parto, y no menos importante que los anteriores, es la sensación de tener el abdomen duro como una piedra.

 

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