Conoce qué es el reflujo en bebés

Puede que te interese aprender lo necesario sobre el reflujo en bebés, una situación que puede darse de manera habitual en ellos.

Conoce qué es el reflujo en bebés
Una dolencia común en bebés

El reflujo en bebés es una dolencia que se da cuando los contenidos estomacales se devuelven desde el estómago hasta el esófago, lo que provoca regurgitación en los bebés. Lo normal es que esto deje de suceder cuando alcanzan la edad de 7 a 12 meses.

La regurgitación es muy común en los bebés, sobre todo cuando han comido demasiado o eructan. También puede ser que tu bebé haya ingerido la leche muy rápido y haya tragado mucho aire entretanto, lo que provocará que se le llene el estómago de “burbujas” de aire, y que la leche salga.

Por otro lado, el flujo se da de manera más intensa y continuada. Varios estudios afirman que alrededor del 20% de los bebés con regurgitaciones también padecen de reflujo gastroesofágico.

El reflujo en bebés puede ser causado porque su aparato digestivo aún no está lo suficientemente maduro, porque la válvula situada en el interior del esófago no está funcionando como debería, o porque hay un aumento en la cantidad de los jugos gástricos.

Si tu bebé padece reflujo gastroesofágico no solo lo demostrará con regurgitaciones o vómitos, sino que hay otros síntomas como puede ser la subida del jugo gástrico al esófago, lo cual producirá una sensación de gran molestia al bebé. Hay otros síntomas más visibles a los que puedes prestar atención, te los presentamos a continuación.

 

Reflujo en lactantes: cómo saber si mi bebé tiene reflujo


Reflujo en bebés

Además de las señales que pueden indicar que tu bebé está sufriendo este problema, se dan algunos síntomas que confirman el reflujo en bebés, puedes estar atento a ellos.

  • Si tu bebé no se está alimentando bien, se niega a comer y rechaza la comida, es posible que esté sufriendo ardor de estómago y reflujo.
  • Mal aliento o un exceso de saliva.
  • Si el bebé llora mucho y está constantemente irritado, así como si tiene dificultades para conciliar el sueño.
  • Tos que se da especialmente después de las comidas.
  • Excesivos vómitos que se dan en las primeras semanas de vida y que empeoran después de comer.
  • Llantos excesivos como si fueran de dolor.
  • Tiene un crecimiento lento.
  • Pérdida de peso.
  • Problemas respiratorios o silbidos.
  • Vómitos extremadamente fuertes.

 

Si el bebé tiene reflujo, se recomienda que duerma boca arriba y en posición semisentada. Otro factor importante es que cuando haya acabado de comer, se mantenga erguido durante aproximadamente media hora.

Si tu bebé está sufriendo reflujo pero crece bien y está sano y feliz, no tienes porqué preocuparte. En cualquier caso, si cumple con varios de los síntomas y  tienes dudas sobre si puede estar padeciendo esta dolencia, lo más apropiado es consultar a personal médico. Este podrá llevar a cabo un diagnóstico fiable de los síntomas y realizar un examen físico.

Si el bebé no está creciendo como debería o tiene síntomas más graves, es posible que necesite más exámenes para encontrar el tratamiento más apropiado.

Las pruebas que se pueden realizar son:

  • Una radiografía del esófago.
  • Un monitoreo de pH esofágico para observar los contenidos del estómago que entrar en el esófago.
  • Una radiografía de las vías digestivas altas una vez se da de beber al bebé un líquido especial que se llama medio de contraste.

 

¿Cómo puedo aliviar el reflujo de mi bebé?


Existen diversos métodos que te ayudaran a aliviar el reflujo de tu bebé, no obstante, el personal médico encontrará el tratamiento necesario para combatirlo.

De cualquier forma, hay que tener en cuenta que la mayoría de los bebés sobrepasa esta dolencia con el tiempo. En muy raro que el reflujo continúe en la niñez y que pueda causar daño esofágico.

 

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