Parto prematuro: causas y síntomas más frecuentes

Conoce en qué consiste y qué es un parto prematuro, así como los síntomas y las causas que lo pueden provocar.

Parto prematuro: causas y síntomas más frecuentes
Factores de riesgo y causas principales

El parto prematuro es aquel que sucede antes de la semana 37 de embarazo. Cuánto más desarrollado esté el neonato, las complicaciones y consecuencias serán menores, por lo tanto un parto prematuro que se da en la semana 36 tendrá menos riesgos para el bebé que en la semana 34.

Existen distintos niveles dentro de los partos prematuros que dependen del momento del embarazo en el que ocurran:

  • Prematuridad extrema: Cuando el parto se da antes de la semana 28.
  • Parto prematuro severo: Cuando el parto ocurre entre la semana 28 y 31 del embarazo.
  • Prematuridad moderada: Cuando el parto se da entre la semanas 32 y 33 de gestación.
  • Parto prematuro leve: Cuando el parto se da desde la semana 34 a la semana 36.

 

Causas de un parto prematuro


Parto prematuro

Aproximadamente entre el 5 y el 10% de los nacimientos acontecen de manera prematura y, aunque en algunas ocasiones puede saberse qué lo ha provocado, en la mayoría de los casos el origen exacto es difuso y su aparición puede ser espontánea.

No obstante, algunas de las situaciones más comunes relacionadas con el embarazo prematuro son las siguientes:

  • Inflamación o infección uterina: Existen algunos componentes bacterianos que pueden causar daños en las membranas del feto, lo cual provoca su ruptura y posterior parto prematuro. Por otro lado, una infección cuyo foco principal sea el útero puede también puede causar este tipo de parto.
  • Sobredistensión uterina: Se pierde el tono muscular en el útero lo cual impide la recuperación de su tamaño natural.
  • Hemorragia decidual: Se trata de un sangrado vaginal que puede darse durante el embarazo.

 

Hay algunas infecciones que no tienen que ver con el útero, como pueden ser una pulmonía, una infección de riñón o una apendicitis, que pueden aumentar el riesgo de sufrir un parto prematuro.

 

Situaciones de riesgo


Más de la mitad de los partos prematuros no presentan ningún factor de riesgo que pueda ser identificado. No obstante, se conocen algunos riesgos que pueden aumentar las posibilidades de sufrir este tipo de parto.

 

Factores de riesgo gestacionales

Hay algunas condiciones que se dan en la gestación que pueden tener que ver con el parto prematuro:

  • Rotura de la bolsa de manera prematura.
  • Una excesiva presencia de líquido amniótico.
  • Sangrados que se dan en el primer trimestre.
  • Embarazo múltiple.
  • El hecho de que el cuello uterino no permanezca cerrado.
  • Defectos en la placenta, como son la placenta previa o el desprendimiento prematuro.

 

Factores de riesgo maternos

  • Aumento excesivo del peso u obesidad en el embarazo.
  • Hipertensión arterial.
  • Historial con cirugía en el cuello uterino.
  • Haber sufrido algún proceso infeccioso.
  • Haber tenido un parto prematuro con anterioridad.
  • Tener hábitos de vida poco saludables durante el embarazo.
  • Tener más de 35 años o menos de 17.

 

Síntomas de un parto prematuro


Se debe estar atenta a los siguientes signos, si aparecieran antes de la semana 37 de embarazo, se necesitará atención médica inmediata:

  • Tener más de 5 contracciones en una hora o que estas sean dolorosas y regulares.
  • Tener cólicos en la parte del abdomen y/o sangrado.
  • Observar un líquido que se filtra desde la vagina en gotas o en forma de chorro.
  • Tener un sagrado vaginal rojo y brillante.
  • Contracciones acompañadas de lumbago o presión en los muslos o en la ingle.
  • Tener una secreción mucosa y espesa junto con sangre que proviene de la vagina.
  • Sufrir contracciones que cada vez son más fuertes, prolongadas y cercanas.
  • Ruptura de aguas (ruptura de membranas).

 

El hecho de sufrir un parto prematuro puede acarrear problemas en la salud y el desarrollo de los bebés, ya que las últimas 8 semanas del embarazo también son claves para el correcto crecimiento del feto. Por ello, son necesarios cuidados especiales para el bebé, como son la aplicación de calor, alimentación intravenosa o ventilación asistida.

 

Puede interesarte: