Parto en el agua: beneficios para la madre y el bebé

El parto en el agua, en el que la intervención médica queda reducida al mínimo, tiene beneficios tanto para la madre como para el bebé. Descubre cuáles son.

Parto en el agua: beneficios para la madre y el bebé
Este tipo de parto ofrece múltiples ventajas

En los últimos tiempos, el parto en el agua está llamando la atención de muchas mujeres embarazadas que buscan formas alternativas para tener un parto natural con menos dolor. En este artículo queremos darte algo más de información.

 

Parto en el agua: ¿en qué consiste?


Parto en el agua

El parto en el agua, como su propio nombre indica, consiste en realizar las labores de parto natural en una bañera, piscina o ducha. Muchos profesionales consideran que el agua ayuda a relajarse y reduce el dolor.

 

Parto en el agua: ¿cuándo se recomienda?


No se recomienda este tipo de alumbramiento si la mujer, durante el embarazo, ha sido diagnosticada con alguna complicación que pueda comprometer al parto natural. Del mismo modo, si el bebé no ha cumplido los nueve meses de gestación tampoco es recomendable este tipo de parto.

Su uso se recomienda en mujeres que ya hayan sido mamás previamente con un parto natural y que hayan tenido dilataciones prolongadas. Lo ideal es entrar en el agua cuando se tiene una dilatación de 5 o 6 centímetros porque no es recomendable estar en el agua más de 90 minutos.

Siguiendo esta línea, la temperatura del agua debe ser de 37ºC, más caliente podría dañar a la madre y más fría impediría que ésta se relajase.

 

¿Es posible realizarlo en un hospital?


Hace algunos años, el parto en el agua era una auténtica excentricidad. En este momento son muchos los hospitales y clínicas que disponen de bañeras especiales para este tipo de partos.

Muchas mujeres se preguntan si es posible dar a luz en casa siguiendo este método, y no es del todo descabellado si se tienen algunas precauciones. Si se cuenta con personal sanitario en casa, con la debida preparación previa, que pueda ayudar y guiar en caso de alguna complicación, una mujer podría dar a luz en la bañera de casa.

 

Ventajas del parto en el agua


El bebé tiene un primer contacto con el mundo relajado, el agua, favorece la transición del líquido amniótico en el que ha vivido durante nueve meses, al mundo real.

Este tipo de parto, además de reducir el posible estrés que pueda vivir el niño, favorece una dilatación sin dolores. Muchas de las mujeres que han dado a luz con este tipo de parto aseguran que el parto en el agua actúa como una epidural natural.

La posición vertical de la madre favorece a que el niño salga con mayor facilidad, ya que es la postura más natural para el nacimiento. En muchos casos, no es necesario la realización de una epistomía, es decir, del corte en el periné para facilitar la salida del bebé.

 

¿Cómo y dónde dar a luz?


Como hemos indicado con anterioridad, algunas mujeres prefieren hacerlo en su propia casa con la ayuda de un especialista. Pero en ocasiones este método no garantiza la seguridad que todo parto debe tener, y por ello muchas mujeres prefieren hacerlo en un hospital o clínica.

Si este es tu caso, es importante que te pongas en contacto con los lugares donde realicen este tipo de partos con cierta antelación, pues no todos los hospitales disponen de los medios necesarios.

Una vez que los hayas localizado, organiza una reunión previa en la que expongas todas tus dudas y deseo,  y en la que los propios especialistas puedan recomendarte cuál será el guión que se deberá seguir adaptándolo a tu caso personal.

Tras esta exposición conviene decir que cada mujer es libre de elegir cómo y cuándo quiere dar a luz a su bebé.

 

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