¿Qué es la microcefalia?

La microcefalia es un trastorno neurológico que provoca que la cabeza de los bebés sea mucho más pequeña de lo que les correspondería por su tamaño y edad.

¿Qué es la microcefalia?
Una señal es que el perímetro cefálico del recién nacido mida 33 cm o menos

Cuando un bebé tiene la cabeza mucho más pequeña de lo que le correspondería por su tamaño y edad puede ser porque sufre un trastorno neurológico conocido como microcefalia.

Este defecto congénito puede presentarse en el momento del nacimiento o durante los primeros meses de vida. El problema es que no existe una prueba específica que determine con exactitud si un niño nacerá con microcefalia.

Hay ocasiones en las que la ecografía que se realiza en el tercer trimestre permite identificar el problema, pero no se determinará claramente hasta que el bebé haya nacido. Una de las primeras señales de alarma es que el perímetro cefálico de un bebé nacido a término mida 33 centímetros o menos.

 

Diagnóstico de la microcefalia


Diagnóstico de la microcefalia

No obstante, también hay que tener en cuenta aspectos tales como el tamaño y el peso del bebé o las medidas del perímetro craneal de los padres. Además, en los partos vaginales la cabeza puede estrecharse para pasar por el canal de parto, así que hay que hacer una nueva medición después de tres o cuatro días.

Si se cree que un bebé puede tener microcefalia, corresponde a su pediatra realizar pruebas para determinar la causa y hacerle revisiones periódicas, lo que incluye medir el perímetro craneal una vez al mes para poder compararlo con las tablas de crecimiento. Además, el niño tendrá que someterse a pruebas radiológicas cerebrales.

 

Causas de la microcefalia


¿Por qué el cerebro del bebé no se ha desarrollado como debería? Los motivos son varios. Algunos de los más comunes son los siguientes:

  • Infecciones sufridas por la madre durante el embarazo, como puede ser la rubéola, el virus del Zika, la toxoplasmosis, el VIH, la sífilis o el citomegalovirus (este último pertenece a la familia de los virus que causan el herpes).
  • Trastornos cromosómicos del bebé, entre los que se encuentran el síndrome de Down o las trisomías 13 o 18 (síndrome de Patau y síndrome de Edwards, respectivamente).
  • La craneosinostosis, que es un defecto congénito que causa el cierre de las suturas entre los huesos del cráneo antes de que se haya completado el crecimiento cerebral.
  • Sufrir una meningitis bacteriana.
  • Que la madre haya abusado del consumo de drogas o alcohol durante el embarazo.
  • Malnutrición o diabetes no controlada en la madre.
  • Exposición materna a radiación o a determinados químicos o metales pesados como el arsénico y el mercurio.
  • La falta de oxígeno durante el parto.
  • Traumas o lesiones producidas en el cerebro del bebé. Puede ser que esto ocurra durante el nacimiento. En este caso, la microcefalia se manifiesta a medida que el bebé crece.

 

¿Existe tratamiento para la microcefalia?


Afortunadamente, la microcefalia no es muy habitual (según la OMS, solo se da un caso entre varios miles), pero la parte mala es que no existe ningún tratamiento que pueda revertirla. Sí hay terapias del lenguaje, físicas y ocupacionales, orientadas a mejorar la calidad de vida de los niños que la sufren.

Además, dependiendo de los síntomas, puede ser necesario seguir un tratamiento médico. Por ejemplo, en el caso de que se produzca epilepsia, el niño necesitará medicación.

 

Complicaciones asociadas a la microcefalia


En este punto, es importante señalar que la mayoría de los niños con microcefalia presentan retrasos en su desarrollo neurológico. Los síntomas que pueden asociarse con la microcefalia son, entre otros: sufrir problemas de coordinación y equilibrio, convulsiones, trastornos psicomotores, retraso en el desarrollo, problemas de visión, pérdida de audición, hiperactividad, distorsión facial o discapacidad intelectual.

Solo en el caso de que la microcefalia se haya producido por una craneosinostosis puede realizarse una operación quirúrgica (craneoestenosis) para reabrir esas suturas que se habían cerrado de forma prematura. De esa forma, si el cráneo crece, puede que también el cerebro lo haga.

No obstante, algunos niños con microcefalia no han sufrido complicaciones y han conseguido desarrollarse con total normalidad.

 

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