Pautas para afrontar la intolerancia a la lactosa en bebés

¿Sabrías detectar la intolerancia a la lactosa en bebés? Aunque esta afección presenta unos síntomas claros, a veces tardamos en identificarlos. Sobre todo, cuando los niños son tan pequeños que no pueden expresar lo que sienten con palabras. Así que te toca a ti identificarlos.

Pautas para afrontar la intolerancia a la lactosa en bebés
Algunos síntomas: diarrea, gases, dolor abdominal, hinchazón e irritabilidad

¿Sabrías detectar la intolerancia a la lactosa en bebés? Aunque esta afección presenta unos síntomas claros, a veces tardamos en identificarlos. Sobre todo, cuando los niños son tan pequeños que no pueden expresar lo que sienten con palabras.

Así que corresponde a los padres detectar cuándo existe una intolerancia a la lactosa. Normalmente los síntomas se presentan entre la media hora y las dos horas siguientes al consumo de leche o derivados. Estos son los síntomas más frecuentes de la intolerancia a la lactosa en bebés:

  • Diarrea aguda;
  • Deposiciones ácidas, con olor a vinagre;
  • Dolor abdominal;
  • Distensión abdominal con gases;
  • Meteorismo;
  • Irritabilidad continuada;
  • En los lactantes, la intolerancia a la lactosa puede estar relacionada con los cólicos.

 

Ninguno de los síntomas descritos anteriormente son exclusivos de la intolerancia a la lactosa en bebés, pero son una base para que puedas acudir al pediatra y expliques lo que ocurre. Cuando los niños son muy pequeños, el diagnóstico suele hacerse a través del pH y otras sustancias presentes en las deposiciones. No es hasta que son más mayores y pueden soplar que se realiza el test de hidrógeno en aire expirado.

 

¿Se puede dar intolerancia a la lactosa en bebés con lactancia materna?


Intolerancia a la lactosa en bebés

También debes tener en cuenta que la intolerancia a la lactosa puede ocurrir en cualquier momento, incluso aunque el bebé se alimente exclusivamente de leche materna.

En este sentido, es importante recordar que la lactosa es un azúcar presente en la leche de todos los mamíferos, incluidas las mujeres. De hecho, la leche materna contiene un 7% de lactosa, un 3% más que la leche de vaca.

También puede darse el caso de que presente síntomas de intolerancia a la lactosa porque alguna enfermedad o medicamento haya provocado una disminución de la producción de lactasa.

Incluso puede ocurrir que se presenten síntomas de intolerancia a la lactosa en bebés que se alimentan exclusivamente de lactancia materna pero que no vacían el pecho en cada toma. Eso ocurre porque en la leche del principio hay mucha lactosa, pero poca lactasa. En estos casos puedes probar a dejar que el bebé mame hasta que vacíe el pecho.

 

¿Cómo actuar en caso de intolerancia a la lactosa en bebés?


Cuando los niños pasan a la leche de fórmula, ocurre un poco lo mismo, pues los preparados artificiales tienen lactosa, pero no tienen lactasa. Así que si el bebé no la produce puede aparecer la intolerancia. ¿La solución? Probar a darle leche sin lactosa adecuada a su edad (la de vaca solo a partir de los 12 meses).

Para suplir la falta de calcio, puedes darle a tu hijo alimentos como las hortalizas de hojas verdes oscuras, alimentos enriquecidos (zumos, panes o cereales), bebida y derivados de soja, salmón y naranjas.

 

Causas de la intolerancia a la lactosa


Intolerancia a la lactosa en bebés

Antes de terminar conviene recordar que la causa principal de la intolerancia a la lactosa es un déficit de lactasa, la enzima que se encarga de separar la lactosa en dos azúcares simples (la galactosa y la glucosa) durante el proceso de digestión. Cuando el organismo de una persona no produce lactasa o lo hace en cantidades muy bajas, lo que ocurre es que la lactosa pasa al intestino entera al intestino grueso, donde se transforma en gases y ácidos.

Aparte de los síntomas que ya hemos descrito para el caso concreto de los bebés, puede provocar náuseas después de consumir lácteos. Otros síntomas menos comunes, pero que también se dan, son malas digestiones, ruidos intestinales, mucho cansancio, dolor articular, insomnio, fuertes dolores de cabeza y/o problemas en la piel.

 

Si crees que tu bebé puede sufrir intolerancia la lactosa acude al médico para descartar que los síntomas sean debidos a otra enfermedad que necesite tratamiento.

 

Puede interesarte: