Fajas posparto: ventajas e inconvenientes

¿Es recomendable el uso de fajas posparto? ¿Estás pensando en utilizarlas tras dar a luz? Te contamos cuándo deben usarse, sus pros y sus contras.

Fajas posparto: ventajas e inconvenientes
Es importante no abusar de ellas

Después de dar a luz habrás notado algunos cambios en tu cuerpo, como por ejemplo en el pecho o en la barriga o tripa. Estos cambios pueden hacer que te plantees el uso de las fajas posparto.

En primer lugar, debes saber que es normal tener tripa durante las semanas que siguen al parto, ya que el organismo ha sufrido diversos cambios y tiene que volver poco a poco a la normalidad.

 

 

¿Qué son las fajas posparto?


Fajas posparto

Las fajas posparto son una prenda usada tras el nacimiento del bebé, que se encarga de rodear y comprimir la zona abdominal y la zona lumbar. Existen diferentes tipos: tipo braga, pantalón, tubulares, como si fuesen un cinturón, con tirantes, con velcro, más o menos flexibles o rígidas… Además, se fabrican con distintos materiales, como la microfibra o el algodón.

Las opiniones en cuanto a su uso son diversas, ya que para algunos pueden ser muy útiles a la hora de corregir la postura y dar estabilidad a la espalda después de dar a luz, pero la presión que ejerce no siempre es la correcta. Esto se debe a que no permite que los músculos a los que afecta trabajen por sí solos.

 

¿Cuándo usar fajas posparto?


Es importante tener en cuenta que las fajas posparto no deben usarse de manera inmediata tras el parto o la cesárea. Deben respetarse los plazos indicados por parte del ginecólogo.

Después de dar a luz, los músculos, el útero y los órganos del abdomen vuelven a colocarse en su posición inicial (previa al embarazo). Aunque no será completamente igual, con los debidos cuidados de alimentación y ejercicio físico, podrá llegar a parecerse.

Así, la Asociación Nacional de Matronas recomienda su uso durante unos 10 días, para que tras dar luz la mamá se sienta más cómoda mediante su sujeción, y poco a poco se acostumbre a la falta de peso y al vacío del abdomen. Otros profesionales recomiendan el uso al final del día durante unas pocas horas, aumentándolas poco a poco.

  • Si se ha llevado a cabo una episiotomía, no se deben elegir fajas tipo pantalón o braga, ya que dificultarán la transpiración, y por lo tanto la correcta cicatrización de la herida.
  • Si el parto ha sido por cesárea, no se recomienda el uso de fajas posparto hasta pasada la cuarentena. Esto permite una buena cicatrización de la pared abdominal y del útero, y que este último adquiera su posición inicial de una manera fisiológica.

 

Ventajas del uso de las fajas posparto


  • Da seguridad a la hora de llevar a cabo algunos movimientos.
  • Puede ayudar una mejor recuperación tras el parto, reduciendo la sensación de vacío del abdomen y los dolores.
  • Refuerza la región lumbar, da estabilidad y ayuda a corregir la postura.

 

Inconvenientes de las fajas posparto


  • Su uso prolongado impide que los músculos del área abdominal trabajen por sí mismos. Esto provoca un retraso en la recuperación posparto y puede provocar incontinencia, hemorroides o prolapsos genitales.
  • No estiliza la figura por sí sola, sino que su uso debe ir acompañado de hábitos saludables como una buena alimentación y la práctica de ejercicio físico.
  • No se ha demostrado que ayuden a recuperar la figura más rápidamente.

 

Finalmente, si optas por el uso de las fajas posparto, no olvides elegir el modelo correcto. Las más aconsejables son las tubulares, que actúan a nivel lumbar y abdominal, y no afectan a la parte de la entrepierna. Además, no debes olvidar que su uso es tan solo un complemento, por lo que su uso debe ser puntual para que sea positivo y no contraproducente para la recuperación muscular.

 

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