Causas, síntomas y tratamiento de los edemas

Los edemas se producen por un exceso de líquido acumulado en los tejidos del cuerpo. Las causas pueden ser físicas o químicas y variar en función de la edad y el sexo.

Causas, síntomas y tratamiento de los edemas
Suelen localizarse en manos, brazos, pies, tobillos, piernas o párpados

Un exceso de líquido acumulado en los tejidos del cuerpo. Así de breve es la definición de los edemas. Para entender cómo se produce esa retención de líquidos, hay que saber que el organismo de una persona contiene un determinado porcentaje de agua. Esa cantidad puede varias en función de la edad y del sexo.

Pues bien, hay ocasiones en las que esa cantidad de agua aumenta, y queda atrapada en los tejidos, produciéndose los edemas.

 

¿Cuáles son las causas de los edemas?


Edemas

Los motivos por los que se produce ese aumento de líquido pueden responder tanto a factores físicos como químicos. Algunas de las causas más comunes de los edemas son las siguientes:

  • El aumento de la presión intravascular en la circulación de retorno.
  • El incremento o la alteración de la permeabilidad de la pared vascular. Esto puede ocurrir, por ejemplo, por una quemadura, una inflamación, una alergia o la falta de oxígeno.
  • La bajada de los niveles de proteínas, unas moléculas que mantienen el líquido intravascular. Este descenso pude deberse, a su vez, a una mala alimentación o a enfermedades como la cirrosis.
  • El aumento de la presión dentro de los vasos, como ocurre con las varices, la trombosis, la flebitis o la insuficiencia cardíaca.
  • La obstrucción de los vasos linfáticos (puede ser por culpa de una infección).
  • Un consumo excesivo de sal.
  • Enfermedades de los riñones. El edema en este caso suele localizarse en las piernas y alrededor de los ojos.
  • Embarazo.
  • Problemas con los ganglios linfáticos (podría ocurrir tras una mastectomía).
  • Determinados medicamentos para la presión arterial alta, la diabetes, esteroides, antiinflamatorios no esteroides o estrógenos, por poner algunos ejemplos.
  • Permanecer de pie durante muchas horas.
  • Pasar mucho tiempo sentado, sobre todo cuando hace mucho calor.

 

¿Cuáles son los síntomas de los edemas?


Los edemas pueden salir en cualquier parte del cuerpo, pero con más frecuencia se localizan en manos, brazos, pies, tobillos, piernas, párpados o la zona sacra. También puede ocurrir que los pacientes tengan sensación de hinchazón en el abdomen. Aparte de la hinchazón en los tejidos blandos, justo debajo de la piel, hay otros síntomas asociados a los edemas:

  • La piel que está en la zona hinchada es brillante y parece como si estuviera estirada.
  • Al presionar con el dedo durante unos segundos, queda una huella (llamada fóvea).
  • Los edemas inflamatorios adquieren un color rojo, están calientes y duelen.

 

Si presentas alguno de los síntomas anteriores debes acudir al médico para que te haga una evaluación. Y no esperes si notas que te falta el aire, que tienes dolor en el pecho o que tienes dificultad para respirar, pues podría tratarse de algo más grave, como un edema pulmonar.

Del mismo modo, si tras estar varias horas sentado y notas las piernas hinchadas y doloridas, debes acudir al médico porque podría haberse formado un coágulo de sangre.

 

¿Cómo se tratan los edemas?


Para corroborar que los pacientes sufren edemas, los médicos hacen determinadas pruebas, empezando por una serie de preguntas y una semiología clínica para identificar los signos.

Estas pruebas pueden ser de carácter general o ir más al detalle para analizar si se han producido cambios en la frecuencia para ir al baño, si ha habido un cambio significativo de peso o para conocer los hábitos alimenticios, el tipo de trabajo que realiza el paciente o si hace ejercicio físico. Generalmente, el médico también manda realizarse análisis.

Una vez diagnosticados los edemas, el médico prescribe un tratamiento y mandará hacerse controles periódicos para comprobar si es realmente efectivo. Dichos tratamientos pueden incluir medicamentos o seguir unas pautas en el estilo de vida. Generalmente, las medidas a aplicar son estas:

  • Una dieta con poca sal para evitar la acumulación de líquidos.
  • Reposo con las piernas en alto.
  • Tratamientos diuréticos para eliminar el agua retenida.
  • Ponerse medias elásticas especiales.

 

La extracción de líquido es otra medida que se lleva a cabo en ciertas ocasiones. Además, si los edemas son un síntoma de una enfermedad de fondo, también es necesario tratar dicha enfermedad.

 

¿Pueden los edemas traer complicaciones?


Si no se tratan, los edemas pueden traer complicaciones, como dificultad para caminar, una hinchazón cada vez más dolorosa, rigidez, infección en la zona hinchada, cicatrices entre las capas de tejido, disminución de la circulación sanguínea, riesgo de úlceras en la piel o una reducción de la elasticidad de arterias, venas, articulaciones y músculos.

 

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