Causas, síntomas y tratamiento de la dermatitis seborreica

La dermatitis seborreica es una inflamación que provoca la descamación (escamas amarillentas) y/o enrojecimiento de la piel, sobre todo en el cuero cabelludo o la cara.

Causas, síntomas y tratamiento de la dermatitis seborreica
Herencia, hongos, estrés o alguna enfermedad son algunas de las causas

Enrojecimiento de la piel, descamación, pequeñas ampollas, comezón… La dermatitis puede presentar varios síntomas en función del tipo. En este artículo hablaremos de uno de los más comunes: la dermatitis seborreica.

Se trata de una inflamación que provoca la descamación (escamas amarillentas) y/o enrojecimiento de la piel, sobre todo en el cuero cabelludo o la cara. En ocasiones puede aparecer en cejas, párpados, nariz, pliegues nasolabiales, dentro de la oreja y el pecho.

También se la conoce con el nombre de seborrea y puede tratarse con pomadas o champús especiales. Además, no es contagiosa.

 

Causas de la dermatitis seborreica


Dermatitis seborreica

La dermatitis seborreica aparece porque el proceso de renovación celular del cuero cabelludo se acorta, lo que provoca que los corneocitos cutáneos se desprendan y se peguen entre sí, formando escamas. Los motivos son variados:

  • Factores hereditarios.
  • Hongos que provocan inflamaciones en las zonas de la piel más grasas.
  • Estrés.
  • Fatiga o cansancio.
  • Cambios hormonales.
  • Consumo de alcohol o uso de productos corporales con alcohol.
  • Dietas deficientes.
  • Climas extremos.
  • Obesidad.
  • Limpieza inadecuada.
  • Ciertas enfermedades neurológicas, como puede ser el Parkinson.
  • Accidentes cerebrovasculares.
  • Traumatismos craneoencefálicos.

 

Síntomas de la dermatitis seborreica


Dermatitis seborreica

Los síntomas de la dermatitis seborreica pueden variar, pero generalmente tiene las siguientes características:

  • Escamas blancas o amarillentas, grasas y adheridas sobre el cuero cabelludo.
  • Picor.
  • Sensación de ardor en las zonas afectadas.
  • Lesiones en la piel.
  • Placas que cubren una zona extensa de piel.
  • Piel oleosa.
  • Eritema leve.
  • El cabello puede caer.

 

En los lactantes también puede formarse lo que se conoce como costra láctea. Suele desaparecer a partir de los 3 años y consiste en escamas gruesas, con costra y amarillentas que aparecen sobre el cuero cabelludo del bebé. A veces puede afectar a las orejas, la nariz y los ojos.

 

Tratamiento de la dermatitis seborreica


Para prevenir la dermatitis seborreica es necesario prestar especial atención al cuidado de la piel y del cuero cabelludo. En caso de que no consigas frenar su aparición, puedes tratar de reducir los síntomas. Existen champús y cremas específicas que eliminan las escamas y ayudan a que no vuelvan a aparecer.

Normalmente, estos productos incluyen algunos de los siguientes ingredientes:

  • Principios activos como climbazol, piroctona olamina o polidocanol.
  • Agentes antiinflamatorios, del tipo ácido salicílico o resorcina.
  • Minerales (cinc o sulfuro de selenio, por ejemplo).
  • Antifúngicos como el ketoconazol, metronidazol o ácido azeláico.

 

Si la dermatitis seborreica es severa, el dermatólogo puede prescribir el uso de lociones que contengan corticoides antiinflamatorios. También pueden utilizarse inmunomoduladores tópicos, como puede ser el tacrolimus o el pimecrolimus.

 

Remedios naturales para combatir la dermatitis seborreica


Aparte de los productos con bases químicas, también hay remedios naturales que ayudan a prevenir o tratar la dermatitis seborreica. A continuación te daremos algunas ideas que puedes preparar tú misma en casa.

1. Mascarilla de zumo de limón. Haz un zumo, introdúcelos en un recipiente con pulverizador y rocíalo por las zonas afectadas. Deja actual 10 minutos y enjuaga con abundante agua. Recuerda que el limón es antiinflamatorio y que fortalece el sistema inmunitario.

2. Jabón de tierra. Lava la zona afectada con este producto, deja actuar 10 minutos y aclara.

3. Mezcla de zumo de limón (una cucharada) más aceite de coco (5 cucharadas). Aplica, masajea, deja actuar 10 minutos y aclara con agua tibia. Repite todos los días durante una semana.

4. Aloe vera. Con el cristal de una hoja, realiza masajes en las zonas afectadas. Deja actuar durante 20 minutos y aclara con agua tibia. Repite todos los días durante una semana.

5. Miel. Mezcla 2 cucharadas de miel de abeja en una taza de agua hervida, aplica, masajea, deja actuar durante 2 horas y aclara con agua tibia. En este caso puedes administrar este remedio una vez cada 2 días.

 

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