¿Qué son las contracciones falsas?

A lo largo del embarazo pueden darse varios tipos de contracciones. Pero que las notes no quiere decir que te hayas puesto de parto. Se las conoce como contracciones falsas y su función es preparar al útero para el momento del alumbramiento. No aumentan de duración ni de intensidad.

¿Qué son las contracciones falsas?
Son menos intensas que las de parto, normalmente no duelen y son irregulares

A lo largo del embarazo pueden darse varios tipos de contracciones. Pero que las notes no quiere decir que te hayas puesto de parto. Se las conoce como contracciones falsas y su función es preparar al útero para el momento del alumbramiento.

Generalmente se atribuye el nombre de contracciones falsas a las llamadas contracciones de Braxton Hicks, que se manifiestan sobre el octavo mes de embarazo.

Reciben su nombre por John Braxton Hicks, el médico inglés que las describió a finales del siglo XIX. Son más seguidas según va avanzando el embarazo, pero aun así no son dolorosas y son irregulares. Normalmente se acentúan durante la noche o tras una actividad física.

También las contracciones prodrómicas, que aparecen en la última semana de gestación, pueden considerarse como contracciones falsas. Estas últimas suelen venir acompañadas del borrado del cuello del útero y de la expulsión del tapón mucoso. No suelen durar más de 30 segundos y se localizan en la zona lumbar. Aunque sientas alguna molestia o notes que son más intensas, por lo general no tienen nada que ver con las contracciones de parto.

 

Cómo detectar las contracciones falsas


Contracciones falsas

Las contracciones falsas suelen diferenciarse de las contracciones de parto porque son menos intensas, no duelen apenas y no son regulares. Y aun en el caso de que sean frecuentes y dolorosas, sabrás que estás sufriendo contracciones falsas porque estas no aumentan de duración ni de intensidad. Tampoco disminuye el tiempo que pasa entre una y otra.

Para que puedas distinguir las contracciones falsas de las contracciones de parto lo mejor es comparar las características de ambas en función a 4 variables:

1. Intensidad del dolor. Como ya hemos dicho, las contracciones falsas pueden ser molestas, pero no llegan a ser dolorosas. Suelen desaparecer al cambiar de postura. Sin embargo, las contracciones de parto sí duelen mucho. Además, ese dolor no desaparece aunque cambies de postura.

2. Frecuencia. Mientras que las contracciones falsas no son rítmicas ni regulares, las de parto sí que siguen un patrón. Según se acerca el momento del parto, duran más tiempo (entre 40 y 60 segundos), son más frecuentes (entre 3 y 5 contracciones cada 10 minutos) y más intensas (entre 30 mmHg y 50 mmHg).

3. Duración. Cuando se producen contracciones falsas, estas no suelen durar más de 20 segundos. En cambio, las de parto pueden durar hasta 90 segundos según se va a acercando el momento de la expulsión.

4. Localización. Normalmente, las molestias de las contracciones falsas se concentran en la zona del bajo abdomen y las ingles. Por su parte, el dolor de parto empieza en la espalda y se extiende hacia el bajo vientre.

 

¿Se pueden aliviar las contracciones falsas?


Puede ocurrir que las contracciones falsas sean incómodas, o incluso que te duelan. En estos casos puedes tratar de buscar alivio realizando alguna de estas actividades:

  • Beber agua.
  • Cambiar de postura.
  • Si estás realizando una actividad física, descansar.
  • Practicar técnicas de relajación.
  • Hacer ejercicios de respiración.
  • Darse un baño relajante.

 

¿Cuándo debes acudir al hospital?


Antes de acabar es importante señalar que la fecha de parto es un indicativo a seguir para saber si las contracciones que sientes son falsas o, por el contrario, estás de parto.

No obstante, puede ocurrir que notes contracciones fuertes, dolorosas y regulares antes de tiempo. Si eso ocurre antes de la semana 37 de embarazo puede ser que estés sufriendo contracciones prematuras.

Son parecidas a las de las primeras semanas, pero si tienes más de 24 contracciones al día, estas duran unos 40 segundos y no desaparecen aunque cambies de postura o descanses, mejor que acudas al hospital porque pueden que se trate de un parto prematuro.

También debes acudir al hospital si sientes cólicos abdominales, notas un aumento de presión en la pelvis o sufres pérdidas de sangre o líquido amniótico.

 

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