Pautas para garantizar la conservación de la leche materna extraída

Ya tienes claro que quieres que tu bebé tome leche materna el mayor tiempo posible, pero sabes que va a llegar un momento en que no vas a poder darle el pecho. En ese caso, puedes optar por ir sacándote la leche y guardarla para cuando te haga falta. Te explicamos cuáles son los tiempos de conservación de la leche materna extraída.

Pautas para garantizar la conservación de la leche materna extraída
La leche aguanta entre 24 horas y 6 meses, dependiendo de si la congelas o no

Ya tienes claro que quieres que tu bebé tome leche materna el mayor tiempo posible, pero sabes con antelación que va a llegar un momento en que no vas a poder estar en casa para darle el pecho. En ese caso, puedes optar por ir sacándote la leche y guardarla para cuando te haga falta. En este artículo te explicaremos cuales son los tiempos de conservación de la leche materna extraída.

 

Conservación de la leche materna extraída: ¿cuánto tiempo dura?


Conservación de la leche materna extraída

Puede ocurrir que tengas que sacarte la leche porque tienes que ausentarte unas horas y no vas a estar para la toma. En ese caso no hace falta que la congeles. Puedes sacártela y guardarla en la nevera, incluso dejarla a temperatura ambiente. En cambio, si estás almacenando la leche para más adelante, sí que tienes que congelarla.

Los tiempos de conservación de la leche materna extraída dependerán de la temperatura y del tipo de nevera o congelador. Por regla general, esto es lo que aguanta si está recién sacada:

  • A una temperatura ambiente de 15 ºC: 24 horas.
  • A temperatura de entre 19 y 22ºC: 10 horas.
  • A temperatura ambiente de 25ºC: entre 4 y 8 horas.
  • En la nevera, a una temperatura de hasta 4 ºC: de 5 a 8 días.
  • En un congelador dentro de la nevera: 2 semanas.
  • Dentro de un congelador combi (forma parte de la misma nevera, pero tiene una puerta independiente): entre 3 y 4 meses.
  • En un congelador independiente con una temperatura de -19 ºC: 6 meses, incluso un poco más.

 

La higiene en la conservación de la leche materna extraída


Pero no solo debes tener especial cuidado con la conservación de la leche materna extraída. Las precauciones deben comenzar antes:

  • Es muy importante que, cuando vayas a sacártela, extremes la higiene. Tanto tus manos como los aparatos que utilices para la extracción deben estar muy limpios.
  • Es mejor que vayas dosificando la leche y la vayas guardando en dosis de entre 50 y 100 cc, dependiendo de la cantidad que tome tu bebé. De esa forma, podrás sacar solo la que se vaya a tomar y no tendrás que tirar lo que sobre.
  • Si crees que no vas a utilizar la leche en un par de días, es mejor que la congeles nada más extraértela.
  • Etiqueta siempre los recipientes utilizados con la fecha de extracción. De esa forma, sabrás cuándo tienes que utilizarla y podrás ir sacando de la más antigua a la más nueva.
  • No llenes los recipientes hasta arriba. Hazlo solo al 75% porque la leche se expandirá al congelarse.
  • Utiliza recipientes específicos para almacenar leche materna. Hay bolsas que se acoplan al sacaleches y recipientes de plástico con tapa que se venden para ese fin.

 

Conservación de la leche materna extraída tras descongelarla


Conservación de la leche materna extraída

Cuando llegue el momento de descongelar la leche, conviene que la saques el día antes y la pases a la nevera. Si se te ha olvidado, puedes meterla en agua caliente.

Lo que no se recomienda es poner el envase al baño maría, calentarla directamente en un cazo al fuego o descongelarla en el microondas (este puede matar los nutrientes). Una vez descongelada, debes removerla bien antes de calentarla para dársela a tu bebé.

Otra recomendación a la hora de utilizar leche descongelada es ir echándola de poco en poco en el biberón, dejando el resto en el recipiente que has usado para guardarla. De esa forma, si tu bebé no la toma toda, no tendrás que tirarla.

Podrás guardarla hasta la siguiente toma o hasta un máximo de 24 horas si las has descongelado en la nevera. Pero no la dejes fuera, métela en la zona más fría de la nevera (nunca en la puerta). Si durante ese tiempo no la usas, tírala, no vuelvas a congelarla.

En el caso de que la hayas descongelado en agua caliente, solo aguanta 4 horas en la nevera. Después deséchala.

 

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