¿Son compatibles café y lactancia?

¿Te preguntas si café y lactancia son compatibles? A priori, todo parece apuntar a que por tomar una o dos tazas de café al día no tiene por qué pasar nada.

¿Son compatibles café y lactancia?
Si la madre consume más de tres tazas al día, el bebé puede sufrir insomnio

Durante el embarazo se recomienda a las futuras mamás limitar el consumo de cafeína. ¿Pero qué ocurre después? ¿Café y lactancia son compatibles?

A lo largo de este artículo contestaremos a esta pregunta, una de las más frecuentes entre aquellas mamás que necesitan el café para despertar por la mañana, o para no dormirse a lo largo del día.

Lo primero que debes saber es que la cafeína tanto del café como de los refrescos puede llegar al bebé a través de la leche materna. Pero es necesario ingerir dosis altas para que eso afecte al bebé, pues se calcula que a un lactante le puede llegar entre el 7 y el 10% de la cantidad de cafeína ingerida por la madre.

 

Café y lactancia: dosis máximas recomendadas


Café y lactancia

Según la Asociación Española de Pediatría, si la madre consume más de tres tazas de café al día, el bebé puede mostrarse irritable y sufrir insomnio. No obstante, la presencia de síntomas depende de la sensibilidad de cada niño. Los hay que con menos de tres tazas ya se ven afectados.

Otro aspecto a tener en cuenta para determinar si café y lactancia son compatibles es la hora a la que tomas el café. Si tienes miedo de que pueda afectarle a tu hijo, trata de tomarlo justo después de la toma para que se haya eliminado parte de la cafeína cuando vuelva a mamar. Ten en cuenta que el pico máximo de concentración aparece a la hora u hora y media de haber tomado un café, por lo que ese intervalo de tiempo no debería coincidir con la toma.

También es bueno que sepas que nuestro organismo tarda unos cuatro o cinco horas en eliminar la cafeína. Así que puedes hacer cálculos para que a la hora de la toma ya no quede apenas rastro de esa sustancia en tu leche.

 

Café y lactancia: un exceso puede producir anemia


La Academia Americana de Pediatría, por su parte, considera a la cafeína como una bebida segura para la lactancia materna. Pero puntualiza diciendo que solo si se consume de forma moderada. Establece posibles efectos secundarios a partir de los 300 mg al día y relaciona el consumo de medio litro de café o más diarios con anemia y déficit de hierro tanto en las mamás como en los lactantes.

Para que te hagas una idea, de la cantidad de cafeína que contienen las bebidas y alimentos, te pondremos algunos ejemplos:

  • Una taza de café: entre 60 y 80 mg de cafeína.
  • Una taza de té: entre 20 y 30 mg (15 mg el té verde).
  • Un litro de chocolate: entre 5 y 10 mg.
  • Un refresco: entre 100 y 150 mg.
  • Una bebida energética: entre 300 y 800 mg.

 

Esto quiere decir que con dos cafés y un refresco de cola ya te pasas de los 300 mg diarios recomendados. En el caso de los recién nacidos y de los bebés prematuros, la cantidad debería ser menor porque metabolizan la cafeína más lentamente.

 

Estudios médicos sobre café y lactancia


Si necesitas más opiniones, puedes echar un vistazo a este estudio publicado en su día en la revista “Pediatrics”. Para su realización se tomaron como muestra a 900 madres que estaban amamantando a sus hijos y que tomaban café. La conclusión que se sacó es que el sueño de los pequeños no variaba si su madre tomaba una o dos tazas de café al día.

Dicho esto, parece lógico pensar que un consumo de café moderado durante la lactancia no tiene por qué afectar al bebé. Sin embargo, si estás dando el pecho a tu hijo y notas que no duerme o que se muestra muy irritable, prueba a suprimir la cafeína durante unos días. Así podrás saber si ese estado es por culpa del café que tomas o, simplemente, tu hijo no duerme porque es un bebé y como tal es normal que despierte varias veces durante la noche.

 

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